En el marco del 2º concurso de construcción de Biotopos que desarrolla la Corporación, los  establecimientos participantes de las provincias de Cachapoal y Colchagua, ya comenzaron a construir sus estanques acuáticos.

Aprender haciendo en vínculo con la naturaleza es una de las características que posee este programa, el cual tuvo dos capacitaciones para los establecimientos inscritos en su segunda versión como concurso. La primera jornada fue realizada en Rancagua y la segunda en San Fernando, de tal manera que los participantes de ambas provincias pudieran asistir.

Braulio Guzmán, gerente general de Pro O’Higgins destacó que la Corporación tiene tres ejes de desarrollo, uno de ellos la educación y “hemos instalado la educación ambiental como una prioridad, no sólo para la educación escolar, sino para nuestra comunidad regional. Y queremos basarla básicamente en el contacto con la naturaleza, que es fundamental para sentir afecto por ella y por lo tanto, tener así bases afectivas y  vivenciales para su cuidado y protección y, el biotopo cumple ese objetivo.”

En este segundo concurso que premiará las mejores experiencias de construcción de Biotopos se ha incorporado Tinguiririca Energía, quienes comparten los valores que el programa entrega a sus participantes. Zunilda Castillo, Coordinadora de Relaciones con la Comunidad de la compañía reafirmó lo anterior y sostuvo que “nos hemos sumado como colaborador auspiciando este concurso al que nos invitó Pro O’Higgins, porque su temática está asociada a valores que nosotros queremos reforzar, es una experiencia educativa que refuerza el tema medio ambiental y que además es transversal, abarca a estudiantes, profesores y apoderados”.

Los talleres de capacitación fueron dirigidos por profesionales de Pro O’Higgins, quienes explicaron las bases del concurso y una charla técnica sobre la construcción de los Biotopos.

Karen Lepe, Encargada del Área de Educación de Pro O’Higgins, destacó que este programa ha generado resultados más allá de su objetivo principal que es vincular a la comunidad escolar con la naturaleza para su cuidado y respeto, “en este proceso también se han generado distintos valores, contribuyendo en la educación de los niños, como el compañerismo, la responsabilidad, ha disminuido la violencia intra escolar, el bullying, etc.”

Resultado destacado por el profesor Óscar Aldana del Colegio La Isla de Doñihue, ubicada en sector Lo Miranda -participantes del concurso-, “espero que sea aprovechado y ocupado por todos mis colegas y todos los cursos. Además me gustó mucho la mejoría en la convivencia, creo que es clave, los recreos por lo general son espacios donde los niños realizan otras actividades, y en las actividades de contemplación y conservación del biotopo, me parece que nosotros sacaremos mucho provecho”.

La Escuela Constantino Micalvi, del sector El Manzano de Las Cabras igualmente participa en este concurso y su representante, José Blanco, señaló que “cuando supimos nos interesamos por participar porque consideramos que es una experiencia bonita para que los niños aprendieran haciendo primero que nada y después, aprendan viendo la naturaleza. Ahora estamos mucho más motivados aún, ya tenemos visualizado el lugar donde se construirá y cómo pensamos hacerlo”.

Cabe recordar, que es su primera versión como concurso desarrollada en 2014, participaron 24 establecimientos educacionales, quienes hoy ya cuentan con su propio Biotopo y lo utilizan como recurso pedagógico permanente.